lunes, 25 de diciembre de 2017

Ya no son tanto los recursos, sino la conectividad lo que importa. Acorde con la nueva realidad mundial del espíritu de una Franja, Una Ruta, ya la academia empezó a percibir que la cooperación y la integración ocupan ahora el lugar de la geopolítica. Cuando Hitler decide iniciar las desastrosa Operación Barbaroja, para tomarse los inmensos recursos de Rusia, para desarrollar el “lebensraum” alemán,  expresó un enfoque que se repite hasta hoy: ¿Cuáles son los recursos que posees dentro de tus fronteras?
Sin embargo, la realidad actual a la que nos lleva la globalización en sus aspectos positivos es que las cadenas de valor son ahora son internacionales, y la pregunta varia: ¿En qué cadenas de valor, en que cadenas logísticas participa el país? ¿Cuál es su nivel de conectividad? 
Este es un tema central del libro de  Parag Khanna, que ya hemos citado, Conectografía,  en el cual recomienda la página web del Atlas de la Conectividad (ver ilustración).
Está obsoleto el adagio “la geografía es el destino”, dice Khanna, y son refutados los argumentos seculares que “el clima y la cultura condenan al fracaso a ciertas ciudades, o como los pequeños países están siempre atrapados y sometidos a los caprichos de los mas grandes”. “Gracias al transporte, las comunicaciones y las infraestructuras energéticas globales (carreteras, ferrocarriles, aeropuertos, oleoductos y gasoductos, redes eléctricas. Cables de internet y demás) el futuro tiene una nueva máxima: “la conectividad es el destino”, señala.
Así, las infraestructuras globales, “están transformando nuestro sistema  mundial, pasando de las divisiones a las conexiones y de las naciones a los nodos”. “Las infraestructuras son como un sistema nerviosos que conecta a todas las partes del cuerpo planetario”, dice Khanna.
El secreto son las megarregiones internamente integradas, como Norteamérica, Sudamérica, Europa, África, Arabia, Asia Meridional y Asia Oriental, “con un libre comercio cada vez más desarrollado, emparejado con una intensa conectividad a través de sus prosperas ciudades – Estado”, dice Kahnna.
Khanna menciona prominentemente la Iniciativa Una Franja, Una Ruta, UFR, de la cual hemos hablado en nuestros posts previos, (1, 2); y señala la integración de Sudamérica, mencionando la iniciativa de 2000 de la Confederación Sudamericana de Naciones, que dio origen posteriormente a los 12 corredores de desarrollo de IIRSA y que priorizó, en conjunción de Sudamérica con China y los BRICS, el proyecto de Ferrovía Transcontinental Bioceánica Atlántico Pacífico Brasil - Perú. FETAB, como el monitor para la integración sudamericana.
5/12/17

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