Manuel Alberto Hidalgo Tupia
Este canal
navegable, construido en el año 793 D.C. por orden de Carlomagno, en Baviera, Alemania
actual, probablemente sea el primer ejemplo en Occidente de un corredor de
desarrollo Estratégico, más allá que solo comercial o logístico. La idea se
mantuvo inclusive posteriormente con la creación del canal Rhin -- Mein –
Danubio, con la idea de unir los continentes con los océanos, en este caso el Mar
del Norte [Atlántico] y el Mar Negro, atravesando este último rio 10 naciones
europeas actuales.
Fossa Carolina uniendo el Mar Negro y el Mar del Norte
Pero además, este
canal, - nombrado en alemán Karlsgraben,
en honor a Carlomagno - es un antecedente crucial para la política logística y
económica europea de utilizar al máximo las vías fluviales, cómo se atestigua
en la gran cantidad de canales que unen a los ríos en los países de Europa Central,
en especial. El canal atraviesa la divisoria de las aguas, por lo cual tuvo un
enfoque bioceánico y transcontinental, también por la perspectiva geopolítica
de la competencia europea con los imperios bizantino e islámico. Trató de
conectar la floreciente economía del Rin, volcada hacia el Mar del Norte, con
los países de Europa central, Alrededor del Danubio.
Imagen de la época -- excavación de la Fossa Carolina
La Fossa Carolina
era un canal multimodal, incluyendo el transporte terrestre, fluvial y marítimo,
y su impacto ha sido monumental. Su concepto es tan preciso que, ante las
dificultades que tuvo en su día, dio lugar al canal de Ludwig (siglo XIX) y,
finalmente, al moderno Canal Rin-Meno-Danubio inaugurado en 1992. Lo
interesante es que a pesar de que muchos reportes dan cuenta de que nunca fue
utilizado a plenitud, sino en forma parcial, aún así fue de inmensa utilidad y
fue el concepto clave que posteriormente años después dio lugar a sus sucesores,
en especial el canal de Ludwig.
Pasados los siglos
y llegando la Revolución Industrial, esta orientación la compartieron los
grandes proyectos ferroviarios europeos del siglo XIX, como el ferrocarril
Berlín – Bagdad y el Ferrocarril Transiberiano, proyectos inacabados cuya
magnitud es comparable con la inmensa iniciativa china de Una Franja y Una Ruta global. La misma idea, pero ahora a cargo del
otro lado del mundo, por ejemplo, la Organización de Cooperación de Shanghái.
Fue también un
ejemplo notorio de la creación de capital público a través de la movilización
del Estado; algo que va de la mano completamente con la presencia civilizatoria
de Carlomagno cómo el primer gobernante moderno de Occidente, aún en el
Medioevo. Este fue el modelo repetido por Alexander Hamilton y sus seguidores
dentro del Gobierno de George Washington dentro de su enfoque desarrollista
llamado después Sistema Americano de Economía Política
(vea
también aquí).
Aunque la Fossa Carolina
presenta como vemos una importancia en lo constructivo, tecnológico, arqueológico
y otros, para nosotros resulta crucial enfocar su carácter cómo corredor de
desarrollo multimodal. De antemano, se puede definitivamente ver cómo el
antecedente más preciso de la conexión con el corredor de desarrollo que reunió
toda la Cuenca el río Misisipi con el Atlántico en los Estados Unidos, a través
del Canal de Eyre, construido a inicios del siglo XIX, completado después, en 1879,
por el Ferrocarril
interoceánico de los EEUU.
La Fossa Carolina
unía el Mar del Norte y el Mar Negro, en nuestro caso es un paradigma para las
hidrovías multimodales de Sudamérica - que discutió el libro del Instituto Schiller
de 1983 “La Integración iberoamericana” --
y los corredores bioceánicos ferroviarios que en conjunto deben unir el
océano Atlántico y el océano Pacífico. El continente presencia la enorme
realidad de la Hidrovía Parana – Paraguay, que permite la salida de buena parte
de la producción de Argentina, Brasil y Paraguay hacia el Atlántico; pero que
por razones geográficas está excluyendo a Chile, Bolivia y Perú, entre los
países del Pacífico. La Hidrovía del Orinoco es también una gran promesa; Pero
la esencia era la interconexión de todas ellas en una gran Hidrovía Sudamericana
que uniría el norte y el sur de Sudamérica, y que ahora cobra relevancia con
los corredores transversales bioceánicos a lo largo del subcontinente como ha
propuesto también el gobierno del Brasil como las 12 Rutas de Integración .
Conexiones proyectadas de Orinoco y el Amazonas y La Plata el Amazonas
El continente
también observa la lentitud pues está mostrando el desarrollo de la Hidrovía amazónica
en la parte peruana. Aunque los ríos de la Amazonía tanto en Brasil como en el
Perú están sirviendo como conductos comerciales internos indispensables, están
desconectados, como los están las economías sudamericanas en general. Y por
supuesto, todo ello estaría más que potenciado con el ferrocarril bioceánico
Brasil Perú, gigantesca promesa que ya vive en la mente de nuestras poblaciones
desposeídas como una brillante esperanza.
Vale.
3 de Octubre de 2026





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