miércoles, 15 de febrero de 2023

Superar la informalidad y el subempleo con la economía física


La informalidad es un problema de graves repercusiones en la economía nacional. Por ejemplo,
el subempleo visible e invisible suma el 72.7% de la PEA, ligado especialmente a la informalidad.No sólo restándole así ingresos al Estado, restringiendo de esta manera su acción; también es un desvío de la circulación económica, lo que dificulta el crecimiento.

Las causas citadas son de diferente índole: la recesión económica, el bajo nivel educativo, el bajo civismo, la poca formación técnica, el bajo prestigio del Estado, la percepción de corrupción en el Estado, la anomia social, la existencia de grupos criminales en muchos estratos sociales, falta de tecnología, poca financiación para las PYME, etc.

Todas estas causas son reales, y bastante inmediatas.

Pero todas ellas tienen en el trasfondo una causa más esencial, más profunda, la cual podríamos develar desde el punto de vista de la Economía física, disciplina fundada por Godofredo Leibniz en el siglo XVIII, recogiendo una larga tradición de estadismo. Lo exactamente opuesto a una “economía” monetarista. En años más recientes, sus promotores más conocidos fueron el científico ruso Vladimir Vernadsky y nuestro conocido estadista y economista norteamericano Lyndon LaRouche. Recomiendo a ustedes estudiar las obras de estos autores, por su abrumadora actualidad.

La informalidad tiene su causa más profunda en la baja productividad del trabajo, y consiguientemente, del capital, especialmente en el nicho productivo industrial a nivel PYME.

Esta baja productividad genera en primer lugar la imposibilidad de cubrir los costos, en este caso los impuestos, y todas las prestaciones sociales del trabajo. Esto a su vez genera un círculo vicioso de subempleo, que a su vez, crea una demanda muy débil que resta mercado a los productores.

¿Cómo podríamos superar la informalidad en esta perspectiva?

Según el enfoque de la Economía física, el incremento de la productividad del trabajo, y también de capital, es la característica central del desarrollo económico, y puede “medirse” a través del estimación de la Densidad Relativa Potencial de Población, D.R.P.P., concepto presentado por LaRouche . La mejor manera de evaluar un proyecto o una política publica es preguntándose: ¿Cómo incrementa este la capacidad de un territorio de mantener a un numero dado de personas, a futuro?

Un aspecto clave es que todo aumento de la productividad del trabajo (y por ende, de la D.R.P.P.) se relaciona, en la evidencia histórica, con el incremento de la densidad de flujo energético, D.F.E.,  con fuentes energéticas mas intensivas, como es en nuestros dias la energía nuclear (de fisión y de fusión)

Yendo más allá, el incremento de la productividad tiene 3 componentes principales y relacionados, como los planteó el primer Secretario de hacienda de los Estados Unidos Alexander Hamilton:

·       Creación de infraestructura económica, en especial transporte y energía; diseñada bajo el concepto de corredor de desarrollo, promovidos por el Estado;

·         Inversión en industria y agricultura moderna; alentada por el Estado,

·         Innovaciones promovidas por un sistema educativo y científico, bajo la promoción del Estado.

En otras palabras, el desarrollo económico es lo único que nos permitirá superar la informalidad, en un proceso por etapas. Por ejemplo: si el Perú construye un ferrocarril eléctrico a lo largo de su costa y otro ferrocarril hacia Pucallpa con salida al Brasil, tendrá la oportunidad de reducir los costos del transporte y de la energía [siempre que la regulación estatal impida que los oligopolios o monopolios se apropien de esta ventaja], lo que permitirá un mayor número de emprendimientos, que contratará a más personas, a mejores salarios, creando asimismo una demanda creciente y más estable.Conllevando a empresas mas solidas y empleo estable. Un circulo virtuoso. 

Probablemente, estas excelentes consecuencias no se van a ver en forma inmediata. Sin embargo, desde el primer momento en que se construya la infraestructura, el gasto público entregará beneficios de una demanda incrementada a corto plazo  al conjunto de las empresas.

Es obvio que el abaratamiento de los costos y la disponibilidad de energía y transporte barato atraerá también a empresas del extranjero; y los resultados serán más óptimos si estas empresas apuestan por tecnología más elevada, respaldados por un sistema educativo tecnológico y científico a cargo del Estado cada vez mejor, que permita proveer a las empresas de personal capacitado para las nuevos puestos de trabajo modernos generados.

Manuel Hidalgo

12 2 23 

sábado, 11 de febrero de 2023

Congreso declara de interés nacional construcción del Tren de la Costa

Es una excelente noticia la declaración por el Congreso de la República del proyecto del Tren de la Costa de interés nacional, con apoyo de todas las bancadas, en medio de un pesimismo y desconfianza inducidas que vive el país.El presidente de la Comisión de Transportes y Comunicaciones, Luis Aragón, afirmó que la norma también impulsará la construcción del tren bioceánico, vía que conectará al Atlántico con el Pacífico.

El megaproyecto ferroviario también llamado Tren Grau, según planteo en 2020 el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) , contempla una inversión aproximada de USD$ 32 664 millones. Serán un total de 2446 kilómetros de ferrovías que surcarán las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna. Va a beneficiar a 19.8 millones de personas y atenderá una demanda promedio de 30.3 millones de pasajeros por año. Y, en el caso del transporte de mercancías, se ha calculado que minimamente  trasladará 61.5 millones de toneladas de carga anual.

Pese a su importancia, los medios masivos no han destacado la noticia, prefiriendo  las escenas de violencia politica.  Aunque este es sólo un paso, pues recordemos que hay proyectos de infraestructura también declarados así y que no han tenido desarrollo, el caso del Tren de la Costa, ya ha sido propuesto por varios presidentes en forma reiterada en los últimos 20 años, es una obra de tal necesidad que en la opinión de este blog, tiene excelentes posibilidades de ser realizado.

Si recordamos otros post de este blog (ver los posts 01, 02 y 03 ), el proyecto llegó incluso a licitarse por etapas, como el Tren Barranca – Lima - Ica, y otras tramos, cómo el de Trujillo -¨Piura, pero el mejor contexto económico nacional del Perú pese al tremendo ruido político causado por las elecciones de 2020, lo hace más que factible. Pensando desde la perspectiva del próximo megapuerto de Chancáy, construido por la naviera China cosco, a ser inaugurado en 2024, sólo basta pensar en la gran demanda de transporte de exportación, de importación y suministros hacia y desde Chancay indirectamente en el resto del país, y ya se puede prever el éxito total y la rentabilidad del Tren de la Costa.

Este blog siempre ha favorecido priorizar la conexión bioceánica ferroviaria Brasil Perú ( ver posts aqui), pero el Tren de la Costa  es un inicio con un gran efecto de demostración a cambio.

El Tren de la Costa  plantea muchos retos. La modernización ferroviaria por ejemplo, pasando de aislados y lentísimos ferrocarriles casi obsoletos y ¡a diesel!,  a una verdadera red ferroviaria electrificada, que aproveche el gran potencial de generación hidroeléctrica que tiene el Perú. Otro reto relacionado es  la de ampliar tanto la generación eléctrica a través de mas proyectos hidroeléctricos grandes, pero también la construcción de mas líneas de transmisión eléctrica que cubran todo el país. Ya era hora de una modernización ferroviaria.

El proyecto del Tren de la Costa  permitirá también reactivar los sectores de construcción, de siderurgia, de construcción electromecánica, así como paralelamente y gracias al efecto combinado del megapuerto de Chancay, la construcción naval. Y mucho mas si se alcanza la Zona Economica Especial en Chancay y otras regiones costeras unidas por el Tren.

Esta noticia además tendrá un efecto psicológico muy fuerte en nuestra sufrida población, a la cual se le quiere acostumbrar a la desmoralización, las amenazas y violencia como el sustituto del estadismo auténtico. El contexto internacional, aunque peligroso, es asimismo muy prometedor, debido en especial a que organizaciones del Sur Global, tales como la Unión Económica Euroasiática y la iniciativa china de la Franja y la Ruta, prometen una expansión acelerada del comercio, la inversión, la transferencia tecnológica con América Latina, entre otros factores que permiten incrementar la productividad del trabajo, y el bienestar general de la población, como lo puede medir el concepto de Lyndon LaRouche del incremento de la densidad relativa potencial de población.

La pareja puertos - ferrocarril, y más aún, la conexión ferroviaria con Brasil, puede ser prontamente la mejor combinación para hacer que explote no la violencia sino el desarrollo y el optimismo en nuestros países, y el más sufrido de ellos el Perú.

Manuel Hidalgo

10/02/23

jueves, 2 de febrero de 2023

El Tratado de Libre Comercio entre China y Ecuador avanza

La realidad se va imponiendo en Sudamérica. Un buen ejemplo lo dá Ecuador y su relación comercial con China.

A principios de 2023, China y Ecuador comparten una buena noticia, ya que las negociaciones sobre el TLC China-Ecuador avanzan con éxitos. Lo que el presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, calificó de "buena noticia para empezar el 2023". Así nos comparte la cadena china CGTN en un video que se puede visualizar en Youtube, el cual trata sobre las nuevas oportunidades podrá aportar el TLC China-Ecuador a las relaciones entre China y Ecuador y a la cooperación bilateral, citando al embajador de Ecuador en China, Carlos Larrea.

https://youtu.be/IzzBgYTn3_I

Las relaciones económicas entre Ecuador y China se profundizaron con la visita de Estado del presidente Lasso el 5 de febrero de 2022 a China, donde se reunió con Xi Jinping, discutiéndose principalmente este tema. Esto destaca en comparación con el fracaso del TLC entre MERCOSUR y la Unión Europea. Argentina propuso un TLC de MERCOSUR con China.

Este desarrollo es muy importante, porque, a pesar de la prédica de sectores de poder en los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña, que han satanizado el papel de China en Sudamérica en especial, la “diplomacia” anti china de Washington en Sudamérica es un fracaso total. La formidable realidad es que China se va convirtiendo poco a poco en el principal socio comercial e inversionista en muchos de los países sudamericanos, con muchos de los cuales ha establecido Tratados de Libre Comercio como el que ahora discute con Ecuador, como son los casos de Perú, Chile y Costa Rica, y próximamente, Uruguay. En el caso del Perú, China firmó el Tratado de Libre Comercio el 2009, el cual llega también a una Asociación Estratégica Integral a partir del 2018. Perú es asimismo integrante (como los países citados) de la iniciativa desarrollista china Una Franja Una Ruta  y del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura. En ese marco, la empresa china COSCO construye en la costa peruana el megapuerto de Chancay, el cual, si se una a la conexión bioceánica ferroviaria con Brasil y a la política de Zonas Económicas Especiales, es capaz de generar un impulso desarrollista fenomenal.

En realidad, la demanda y la inversión China ha permitido a muchos países de Sudamérica mantener una estabilidad macroeconómica que sus supuestos “aliados” angloamericanos nunca garantizaron, aplicando en cambio, las destructivas políticas de austeridad del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Hace bien en Ecuador y su presidente Guillermo Lasso en aceptar la realidad de los hechos pensando únicamente en el bienestar de su pueblo. China ha demostrado ser un socio confiable en el desarrollo de Ecuador, con la colaboración que demostró en la construcción de ocho, las más modernas centrales hidroeléctricas de Ecuador, iniciadas en el periodo gubernamental de Rafael Correa, como es el caso de la hidroeléctrica de Coca Codo Sinclair, que han permitido a dicho país convertirse en un exportador de energía hidroeléctrica a los países vecinos.

 Manuel Hidalgo

 31 de Enero de 2023

martes, 17 de enero de 2023

El desarrollo sigue siendo el nombre de la paz social

El triste escenario el descontento social, expresado muchas veces con violencia, pareciera desanimar a discutir los temas gravitantes como los de la infraestructura y el desarrollo, que expone nuestro blog.

Pero, pensándolo bien, es todo lo contrario.

Por qué el Desarrollo sigue siendo el nombre de la Paz, la paz social, según la frase tan famosa del Papa Paulo VI. Entonces, es necesario qué los grupos políticos en el Perú, pero también en muchos otros países vecinos como Brasil, Argentina, Bolivia Colombia y Chile, planteen alternativas concretas de desarrollo económico compartido, con equilibrio entre las diferentes regiones de nuestros países.

En el caso del Perú, en los últimos quinquenios los proyectos de infraestructura se concentraron en Lima, los proyectos en las regiones, como el caso de Alto Piura, Olmos, Chavimochic, Majes - Siguas (etapas posteriores), Central Hidroeléctrica de Inambari, se fueron postergando y hasta cancelando.

Por su parte, la descentralización desde 2001 por el contrario facilitó las cosas para los grupos locales de corrupción, en especial, de izquierda, que han destruido la inversión pública regional. La pandemia demostró asimismo la fragilidad de los resultados del esquema miope de la derecha ultraliberal, con niveles de subempleo por encima del 76%.

Sin embargo, las soluciones mágicas pueden ser más perjudiciales que los problemas existentes. Este blog ha sido crítico del capítulo económico de la Constitución de 1993. Sin embargo, un cambio de la Constitución no es de ninguna manera una solución mágica al desempleo, por ejemplo. Lamentablemente, la ultraizquierda, que propone la panacea del cambio constitucional promete por el contrario un empeoramiento de las condiciones para el desarrollo; un ultra ecologismo malthusiano anti industrial, el desmantelamiento de las instituciones democráticas; una destrucción desde adentro de la integridad territorial y la soberanía nacional, partiendo el Estado y la gestión territorial en miles de autonomías inoperantes estériles. Con lo cual, la construcción de la infraestructura nacional como responsabilidad del estado desaparece, y con ello nuestra esperanza de un desarrollo económico y la mejora de las condiciones de vida.

Afortunadamente, el futuro no se delinea por los planteamientos de una izquierda atrasada ideológica y conceptualmente, sino por la realidad magnífica, tanto de la posición geoestratégica crucial del Perú, la capacidad de trabajo de la población peruana y la presencia tanto de la demanda internacional motorizada por China, como de la inversión extranjera, también movilizadas por las inversiones de dicho país, en el marco de la iniciativa China de Una Franja Una Ruta. Sorprende la ceguera de la derecha y de la izquierda sobre la gran oportunidad que se experimenta, ejemplificada en el rechazo de Pedro Pablo Kucszynski a la conexión bioceánica ferroviaria Brasil – Perú.  

Quizás, de las peores fuerzas geopolíticas extracontinentales, utilizando el extremismo de derecha y de izquierda para generar una guerra sin fin, cómo se ve respectivamente en el Brasil y en el Perú, se movilicen para destruir las perspectivas de desarrollo bajo el marco de Una Franja Una Ruta. Por eso hace cada vez más necesario la discusión, en foros como el presente blog, de cómo realmente funciona el desarrollo económico, en base al compromiso del Estado con la infraestructura, al mejoramiento tecnológico partiendo de una expansión de la educación científica también promovida por el Estado, cómo fue siempre, por ejemplo, en la mejor época decrecimiento de los Estados Unidos, y como lo es ahora en China la mayoría de los países del Sur global.

Por Manuel Hidalgo

9 de enero de 2023

viernes, 18 de noviembre de 2022

¿Renacerá la Cooperación Internacional para el desarrollo?

Con la noticia en los meses pasados del pedido de Argentina a unirse a los BRICS, llama a reflexión la posibilidad de retomar la verdadera cooperación internacional para el desarrollo, que se viviera durante las primeras “Décadas de desarrollo” propuestas por la Organización de las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, en el Perú, en los años 50 y 60, la cooperación internacional de gobierno a gobierno o de los organismos internacionales permitió la construcción de proyectos tan importantes como las centrales hidroeléctricas del Mantaro y Cañón del Pato, la irrigación Chira - Piura, la modernización de la carretera Panamericana, entre otros, sin los cuales el Perú seguiría siendo una del medioevo.

En efecto, después del desacoplamiento del dólar respecto a oro, en 1971, que dio fin al sistema original de Bretton Wood, y al sistema de paridades fijas de las monedas, lo que siguió fué la Crisis de la deuda del Tercer Mundo y casi paralelamente la crisis del petróleo, a mediados de la década de 1970, la Cooperación Internacional para el desarrollo se desplomó. Lo que vino después fueron las “décadas pérdidas”, en especial la de 1980; la estanflación en toda América Latina. Dado que la cooperación internacional era también un ingreso de divisas esperado por los gobiernos de la época para importar productos vitales, la abrupta cancelación de esta cooperación se convirtió por el contrario en el terrible problema de la deuda externa, que no solamente canceló los proyectos de desarrollo, a través de las políticas de austeridad del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, sino que introdujo una horrible recesión en todos nuestros países, provocando situaciones tan graves como la migración forzosa de millones de ciudadanos, el incremento del narcotráfico, la presencia de la violencia política que costó millones de vidas, y la creación de amplísimos sectores de pobreza extrema.

Recuperación. Fue por eso crucial qué a partir de la década de 2010, cuando la mayoría de los países de la región empezaron a firmar acuerdos del libre comercio con China y otros países de Asia Pacífico, mediante la APEC, que se crea una demanda muy estable para nuestros productos de exportación. China se convirtió además en el principal inversionista extranjero en Sudamérica, invirtiendo en petróleo, minería, energía, construcción, infraestructura y transporte.

Más aún: a través de la iniciativa mundial china de Una Franja Una Ruta, comenzó la construcción de infraestructura en muchos países con él financiamiento y apoyo técnico de las empresas chinas. Por ejemplo, Ecuador construyó toda una red de hidroeléctricas con el apoyo financiero y tecnológico de China. Este aporte de comercio, inversión y cooperación de China creó un periodo de estabilidad relativa en un continente sumamente afectado por varias décadas de crisis global. Por ejemplo, los términos de intercambio de América Latina mejoraron en estos años con el enfoque chino de “ganar – ganar”.

Pero lo más importante de la cooperación de China con el desarrollo se vio parcialmente frenado el año 2016, cuando los gobiernos de Lima y Brasilia se negaron a avanzar la propuesta China del corredor ferroviario bioceánico Perú Brasil, qué China ofrecía financiar como una infraestructura en concesión. Mucho tuvo que ver con esto la actividad “diplomática” geopolítica de los Estados Unidos, que con una visión del siglo XIX vieron la prosperidad de América latina como una “amenaza”.

Hoy, los mercados financieros occidentales aparecen irremediablemente quebrados. Entretanto, las naciones organizadas por ejemplo en la Organización de Cooperación de Shanghái, o en los BRICS, o en la APEC, están mostrando un vigor que el Occidente no muestra más.

Es más: estos esquemas de integración están dándole forma a lo que muchos han llamado el Sur Global, una idea qué Helga Zepp LaRouche resalta como el rol del Movimiento No Alineado en un nuevo paradigma de relaciones internacionales, el así llamado espíritu de Bandung, aludiendo a la gran reunión de los No Alineados del año de 1955 en dicha ciudad de Indonesia. Fué en la reunión de los no alineados de 1976, en Colombo, Sri Lanka, qué Indira Gandhi presentó las demandas del Sur Global, que consistían principalmente en:

  • 1.       La suspensión del pago de la deuda de los países más pobres
  • 2.     Un nuevo sistema monetario universal para reemplazar al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional.
  • 3.       La creación de un nuevo sistema de crédito que debería se relacionado con el desarrollo global
  • 4.     Acuerdos de Comercio triangular entre el sector desarrollado, los países de la órbita socialista de entonces y los países más desarrollados de la OCD.

La propuesta de Indira Gandhi era casi idéntica a la propuesta del Banco internacional de Desarrollo del economista estadista norteamericano Lyndon LaRouche un año antes. Es esta misma propuesta actualizada la que se está imponiendo en la práctica como producto de la crisis financiera global de Occidente y el establecimiento de las sanciones en contra de Rusia China y otros países del sur global.

Con la única y crucial diferencia que ahora la mayor parte de la economía mundial reside precisamente en China, Rusia, Pakistán, India, Irán, Turquía, entre otros países que están trabajando incansablemente para reemplazar el sistema internacional del dólar.

Es en este contexto que debemos ver las perspectivas de desarrollo para nuestros países. En ello tenemos la buena esperanza.

17 de noviembre de 2022

Manuel Hidalgo

Nota: en la ultima foto se aprecia a Shri Kocheril Raman Narayanan, Presidente de India, con Ramtuanu Maitra, Lyndon LaRouche, y Helga Zepp LaRouche. En: https://www.thehindu.com/news/national/schiller-institute-calls-for-new-bretton-woods-to-end-war-economic-crisis/article65733943.ece

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Construcción del megapuerto y parque industrial de Chancay acelera ....

Aunque la noticia en los últimos años en Perú fue la cancelación o retraso de grandes proyectos como Chavimochic, Majes - Siguas y Olmos (en sus etapas subsecuentes), todo lo contrario pasa con Chancay, en donde la construcción del Mega puerto [ver posts previos] y el Parque industrial y logístico aledaño, a cargo de la empresa china COSCO Shipping y su socio Volcan avanza aceleradamente.

Los medios hablan de la “Shanghai de Sudamérica”, y ha sorprendido su rápido avance.

El proyecto [ver post anteriores del blog], se enmarca en la iniciativa china de Una Franja, una Ruta y el puerto, ubicado a 80 kilómetros de Lima, la capital  peruana, entrará en operaciones el segundo semestre de 2024, presentando hasta la fecha un avance de su construcción del 62%. Asimismo, el Parque industrial contempla una inversión de US$ 400 millones.

Esto ha sorprendido a propios y extraños, en un país en el cual la corrupción de Odebrecht y aliados obligó a vacar a dos presidentes y no solamente retraso o canceló proyectos por ejemplo de irrigación vitales para la capacidad productiva del país, sino que también extrajo ingentes recursos del erario nacional por pago de multas y reparaciones a dichas empresas.

Sobre el mega puerto multipropósito de Chancay, en abril se anunció por parte del mismo consorcio que construye el puerto el proyecto de nuevo Parque Industrial y logístico anexo al puerto sobre 890 hectáreas de superficie, esto para aprovechar el diseño del mega puerto de Chancay de convertirse en el hub de Asia en América latina. El parque industrial generará miles de puestos de trabajo, con la instalación de empresas chinas, como es de esperar. Y el consorcio COSCO Volcan informó también que un proyecto regula las Zonas Económicas Especiales (ZEE) en el Perú, para generar incentivos a la instalación de inversionistas extranjeros en lo que sería una nueva ZEE de Chancay – Huaral, está en discusión en el Congreso de la República. Pero el consorcio no esperará y el Parque se avanzará de todas formas.

Se dá asimismo por descontado que el puerto y la ZEE rentabilizará el proyecto ferroviario en la costa del Perú y también de la conexión ferroviaria con Brasil, y más aun con la reelección de Lula Da Silva, gran defensor del proyecto y de la alianza con China a través del BRICS.

Muchas publicaciones en las redes sociales analizan el hecho que la construcción del puerto tendrá efectos en el negocio naviero y en los costos logísticos, abaratando grandemente las exportaciones del Perú y de los países que tenga acceso al hub portuario de Chancay.

Respecto a ello, voceros del sector portuario y comercial de Chile han advertido qué Chancay desplazaría la carga que en la actualidad se dirige a los puertos chilenos, reduciendo a las navieras chilenas a la función de cabotaje respecto al nuevo puerto peruano, temiendo un incremento de costos logísticos de las exportaciones chilenas. Por otra parte, un ex canciller peruano, haciendo de vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos, señaló en la televisión que dicho país teme por las implicancias geopolíticas de un puerto bajo control mayoritario de una empresa estatal china, por lo cual solicita al gobierno peruano que firme o disponga una exclusión a cualquier uso militar de Chancay, lo cual es completamente innecesario porque los puertos peruanos se encuentran bajo la jurisdicción naval de Perú.

Sin embargo, el potencial desarrollo económico que genera Chancay, en el contexto del potencial energético, agrícola, minero, logístico e industrial del Perú y las posibilidades de la integración económica y comercial generara beneficios compartidos regionales que se deben aprovechar.

02/11/22

Por Manuel Hidalgo 

sábado, 8 de octubre de 2022

Ecuador añade 10 proyectos hidroeléctricos, Perú sufre tarifazo del 21.5%

En septiembre último, el Gobierno de Ecuador anuncio que ha programado la construcción de 10 nuevas centrales hidroeléctricas, debe añadirse que esto se suma al inmenso conjunto de grandes centrales hidroeléctricas construidas especialmente en el gobierno del presidente Rafael Correa, con inversión de empresas chinas. Por ejemplo, la mega central hidroeléctrica de Coca Coda Sinclair alcanza ella sola una potencia instalada de 1,500 MW. Las centrales hidroeléctricas mencionadas son en realidad pequeñas, siendo en promedio de 64 MW cada una, totalizando una potencia de 640 MW, por una inversión de US$ 1,522 millones.

De este grupo, cinco proyectos se encuentran en la vertiente amazónica y cinco en la del Pacífico, totalizando una potencia de 640 MW.

Lo que destaca en esta noticia es la apuesta preferente de Ecuador por la energía hidroeléctrica, igual que Colombia, Argentina y Brasil, a pesar que hubiera podido optar por la generación termoeléctrica siendo un exportador de petróleo, como lamentablemente hizo su vecino Perú a partir de los años de 1990. Es también de destacar la existencia de estudios sobre el potencial hidroenergético de Ecuador a cargo del Instituto de Electrificación Nacional, y su Plan Maestro de Electricidad. La Corporación Eléctrica del Ecuador realiza una planificación permanente en coordinación con el Ministerio de Energía y Minas para desarrollar dichos proyectos de generación. El riesgo para Ecuador es que utilizará las así llamadas “inversiones público-privadas”, de efectos perjudiciales en casos como del vecino Perú. Asimismo, los proyectos están a negociar.

Un escenario completamente diferente se vive en el Perú, en el cual, en forma arbitraria y contraria a los intereses de las grandes mayorías nacionales, se ha suspendido de facto la construcción de centrales hidroeléctricas, inclusive, las realizadas por el sector privado, sin aportes del Estado. Es decir, los últimos gobiernos, como los de los presidentes Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Francisco Sagasti y Pedro Castillo, no solo no han garantizado la construcción de centrales hidroeléctricas, fuente renovable y eficiente desde todo punto de vista, por el contrario, ha obstaculizado utilizando los permisos ambientales, la construcción de centrales hidroeléctricas por la iniciativa privada. Ejemplo, la C.H. de Inambari, (ver imagen del proyecto arriba) gigantesco proyecto cancelado sine die en 2011. En lugar de eso, están promocionando “alternativas” totalmente ineficientes, como la energía solar y eólica, que favorecen principalmente a los fondos especulativos internacionales que financian o “cofinancian” proyectos con ingresos garantizados por el Estado y a altas tasas de interés y rentabilidad, y a los peores intereses globalistas contrarios al desarrollo y al crecimiento demográfico.

Los resultados están a la vista: el Perú vive un tarifazo eléctrico del 21.5% durante los 13 últimos meses -- el presente gobierno (Gestion, 15.10.22), mientras que en septiembre se registró la mayor alza de los meses recientes, registrándose un alza todavía mayor para el sector industrial, pese al inmenso potencial hidroeléctrico que Perú ostenta., mucho mayor que el de Ecuador. Si bien es cierto que el presente desorden se originó a partir de la feroz crisis financiera de los años 70 y 80, sin embargo, las condiciones leoninas para atraer la inversión privada al sector eléctrico mediante la privatización de las empresas eléctricas públicas, no se han modificado y prácticamente no han generado mejoras tangibles para el común de la población, y tampoco para el sector industrial. La mayor parte de las obras del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado sirvieron sí para atender la demanda del sector minero creciente, mientras que los sectores industriales se veían afectados por un sistema tarifario absurdo qué ha significado la detracción de miles de millones de dólares de los usuarios peruanos hacia los inversores extranjeros off Shore, reduciendo con ello el crecimiento del PBI respeto al potencial real del país.

Es el momento de tomar las mayores decisiones, pues el país está construyendo una red ferroviaria eléctrica que promete crecer para atender la demanda exportable y el crecimiento económico del país, sin sacrificar enormes sumas en favor del oligopolio eléctrico.

Por Manuel Hidalgo

7.10.22